Disco Talismán
SKAY BEILINSON
EL GOURMET DEL ROCK
“Callejón, nunca tuviste las vidrieras ni las luces de neón”, canta Skay Beilinson en Flores Secas, una de las perlas de su segundo disco Talismán grabado en el 2004. Y este callejón parece ser el camino que atraviesa quien fuera uno de los pilares de la dupla creativa de los Redondos hasta su disolución por tiempo indeterminado. Es verdad, la etapa solista de Skay, reafirmada en este disco sucesor al debut con A través del mar de los Sargazos, no tiene las luces de neón aportadas por el vuelo literario del Indio Solari, pero lo que pierde en letras intrincadas y de complicada comprensión lo gana en la simpleza de los relatos y en consistencia rockera fácilmente comprobable en temas como El golem de Paternal o El Gourmet del Infierno.

En este segundo disco Skay vuelve a los riffs contundentes que transportan a las épocas ricoteras de Lobo Suelto, Cordero Atado pero también coquetea con instrumentos no utilizados en sus etapas anteriores como la utilización de gaitas en Dragones, o el acompañamiento de una voz lírica en el apocalíptico tema Presagio. Una mezcla entre la formula rockera ya probada y la búsqueda de nuevos sonidos.
La nostalgia por épocas sociales y políticas pasadas (Abalorios), un himno anarquista (Paria), más unas cuantas historias urbanas como (La ley del embudo) son las coordinadas de los mensajes transmitidos por Skay en sus letras.

En la época donde el rock argentino es repetitivo o se desvirtúa hacia el pop comercial, Skay revela con su Talismán que con canciones simples, letras concisas y arreglos contundentes, quien quiera escuchar rock, siempre tendrá en Beilinson un tesoro auténtico que parece ser inagotable.
Juan Manuel Varela.

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